
Las mujeres accedieron al principio. Incluso, una de ellas fue conquistada por el sujeto y le dio algunos besos. Sin embargo, a la hora de partir, el actor les aclara que no es el afortunado dueño del lujoso Camaro. Mira la que pasa después:
En las dos primeras oportunidades, las mujeres se arrepienten y optan por marcharse. No obstante, la última joven en buena hora logra a subir al verdadero automóvil del sujeto, la cual era un coche con menos atractivo.